El Centro
El centro de Mallorca está formado por viñedos, campos abiertos y una serie de pueblos que se encuentran en el corazón de la vida agrícola de la isla. Desde Santa Maria del Camí, Alaró y Binissalem hasta Bunyola, Porreres, Algaida, Montuïri y Sineu, aquí es donde se percibe más profundamente la vida cotidiana mallorquina, la comunidad y los fuertes lazos sociales.
Situado entre las estribaciones de la Sierra de Tramuntana y las llanuras abiertas de la isla, el centro ofrece un estilo de vida profundamente residencial.
Los viñedos, los olivares y los almendros conforman el paisaje, mientras que la vida del pueblo sigue girando en torno a los mercados, las cafeterías, los restaurantes locales y las rutinas de siempre. El mercado histórico de Sineu, la cultura del vino de Binissalem, las raíces agrícolas de Porreres y el ambiente tranquilo y estable de pueblos como Algaida y Montuïri dan profundidad a la región. Las parcelas más grandes permiten disfrutar de fincas generosas, espacio y privacidad, mientras que las tranquilas callejuelas y las carreteras abiertas hacen que la zona sea ideal para practicar ciclismo y senderismo. Palma sigue estando a poca distancia, pero vivir aquí se siente como estar claramente alejado, en una parte de la isla elegida por su tierra, su forma de vida y su sentido de comunidad.