Portixol
Portixol es uno de esos lugares que frecuentan todos los propietarios de viviendas en Mallorca, independientemente de dónde vivan. Antiguamente era un pueblo de pescadores y sigue siendo auténtico y sin cambios en esencia, pero se ha renovado con cuidado y sensibilidad a lo largo del tiempo. El paseo marítimo forma parte de la vida cotidiana aquí, conectando los restaurantes y el mar de una manera que resulta natural y residencial. Las antiguas casas de pescadores conviven con viviendas bellamente reformadas, lo que confiere a Portixol una mezcla poco común de historia, tranquilidad y encanto perdurable.
La vida en Portixol se desarrolla junto al agua.
El paseo marítimo enmarca el día, desde los paseos matutinos hasta las largas comidas y las tardes que se prolongan al aire libre. En un extremo se encuentra el Hotel Portixol, situado en un pequeño promontorio con vistas al mar, cuya terraza es un punto de encuentro para los lugareños a cualquier hora del día. Al lado, Sa Roqueta sigue siendo un clásico, conocido por su paella y su pescado fresco, mientras que locales más nuevos como Peripol se han convertido rápidamente en favoritos indiscutibles.
Más adelante, Anssia aporta una energía diferente, con mesas en la arena, tumbonas, DJ y largas tardes contemplando la bahía de Palma hacia la catedral. Portixol consigue ser un lugar social sin parecer efímero, un lugar al que la gente vuelve una y otra vez.