La vida en el pueblo
Los pueblos de Mallorca se caracterizan por su individualidad, su historia y su fuerte sentido de pertenencia. Desde los entornos montañosos de Deià, Fornalutx, Valldemossa y Biniaraix hasta las animadas plazas de Sóller y Pollença, la vida en los pueblos ofrece autenticidad, comunidad y actividad durante todo el año. Las calles empedradas, los mercados semanales y las cafeterías locales marcan la rutina diaria, y la vida se desarrolla principalmente a pie. Estrechamente vinculados a su entorno, estos pueblos reflejan el carácter más auténtico y perdurable de Mallorca.
La vida en los pueblos de Mallorca varía sutilmente de un lugar a otro, y es importante comprender esas diferencias.
Deià se caracteriza por su cultura, entorno y energía, mientras que Fornalutx y Biniaraix son admirados por su belleza, tradiciones y tamaño íntimo. Sóller se centra en su plaza principal y el valle circundante, y ofrece una comunidad fuerte durante todo el año, mientras que Pollença es abierta y acogedora, respaldada tanto por la vida de la ciudad como por las playas cercanas.
Los pueblos más céntricos, como Alaró y Santa María, son populares entre los propietarios internacionales que pasan largas temporadas en la isla. La vida aquí es más tranquila y residencial, con espacio para vivir cómodamente durante todo el año, fácil acceso a Palma y una fuerte conexión con las comunidades de la ciudad, las fiestas que se celebran durante todo el año y el campo circundante.
Después de haber trabajado en toda la isla durante muchos años, conocemos no solo cada pueblo, sino también los estilos de vida y los clientes a los que se adaptan de forma natural. Nuestra colección Village Life reúne viviendas seleccionadas por su integración natural en el entorno y el estilo de vida que cada pueblo ofrece.